Cristo del Rescate
| Muy Ilustre Cabildo de Nª Sra. la Virgen de la Amargura. Paso Blanco. | |
| Grupo: | Cortejo religioso. |
| Personaje: | Jesucristo. |
| Objeto: | Imagen, Trono. |
| Imagen: | Jesús, abandonado por sus discípulos, es cautivo. |
| Autor: | Sánchez Lozano (1985) |
| Primer desfile: | 1950. Segunda aparición: 04.04.1984 (Jueves Santo) |
| Ref. bíblica: | Mateo 26, 47-56, Marcos 14, 43-52, Lucas 22, 47-53, Juan 18, 2-12 |
| Nombre popular: | “El Cristo del Rescate” |
Introducción histórica
Este paso del Rescate se incorporó como tal a la procesión en la Semana Santa de 1950. La anterior imagen del Cristo del Rescate, también llamado Cristo de Medinacelli, era una talla de José Gerique de 1940 que se veneraba en la capilla del Sacramento de la iglesia de San Mateo, de gran devoción y de propiedad particular, que estuvo saliendo hasta 1982.
En 2010 se cumplieron veinticinco años de la salida en procesión de la nueva imagen del Cristo del Rescate. La imagen es escoltada cada año por la Legión de la Brigada Alfonso XIII que tiene su acuartelamiento en la almeriense Viátor. Acompaña a la imagen, el estandarte del Cristo del Rescate, obra de Manuel Muñoz Barberán, en terciopelo, seda y oro.
La primera salida procesional fue el 4 de abril de 1984, Jueves Santo. «Entonces fueron medio centenar de portapasos los que se encargaron de llevar el Cristo a hombros», afirmó José Montoya García, primer Hermano Mayor y que estuvo catorce años en el cargo, en el veinticinco aniversario del Cristo del Rescate.
Es una versión lorquina del Cristo del Gran Poder o Jesús Nazareno, sin llevar la cruz. El modelo iconográfico sigue la tipología característica del Cristo de Medinaceli, una devoción ligada a la orden de los trinitarios, dedicada a la redención de cautivos.
Se trata de una iconografía que, desde el siglo XVIII, formaba parte de la procesión del Miércoles Santo y representa el momento en el que Jesús, abandonado por sus discípulos y tras haber orado en el huerto de los olivos, es cautivo y atado.
La imagen actual es obra de 1985 realizada por el escultor Sánchez Lozano, curiosamente, su última figura pasionista. La efigie de Jesús está representada de pie, con las manos juntas atadas a la altura de la cintura, y viste una rica túnica morada de terciopelo, bordada en oro, que recrea líneas barrocas simétricamente distribuidas diseñada por Damián Teruel.
La imagen referida de Gerique, era una efigie de vestir, similar a la actual que representaba a Jesús con gran frontalidad y mirada baja, con las manos cruzadas delante del pecho, corona de espinas sobre peluca de pelo natural y soga al cuello.
Trono
Aquel primer trono en el que desfilaba la imagen de Gerique era de estilo barroco, en madera de color caoba, tallado y dorado. Fue construido por el artista granadino Juan Bonor Pérez de Andrade. La ornamentación estaba formada por columnillas salomónicas y elementos de carácter vegetal, destacando las abultadas ménsulas que adornaban las esquinas del cuerpo superior.
Sobre éste se colocaron en 1953 cuatro candelabros tallados, abra del artista Antonio Soriano. En origen fue concebido para el grupo de la Oración en el Huerto que salió solamente en la procesión del Jueves Santo de 1950, desfilando al día siguiente en él la imagen del Cristo del Rescate.
La nueva imagen de Sánchez Lozano comenzó a desfilar en un nuevo trono en andas, obra del escultor granadino Eduardo Espinosa. Es un trono de estilo barroco, en madera tallada, que lleva como relieves decorativos los instrumentos de la Pasión y, en su frente, el Águila de San Juan, símbolo de la Archicofradía. En las esquinas se disponen cuatro sencillos y esbeltos candeleros.
Estandarte
Fue estrenado en 1974. Se trata de una obra del que fuera director artístico don Manuel Muñoz Barberán y representa a Cristo en el momento del prendimiento en el huerto de Getsemaní.
Bordado con la técnica enteramente de punto horizontal utilizada para el bordado de sedas. Curiosamente, el Cristo se ha realizado a contraluz ya que se encuentra iluminado por la parte posterior de la imagen consiguiendo a la postre, una aureola divina. Este ángulo de iluminación permite grandes contrastes cromáticos y claroscuros permitiendo que la imagen gane en tridimensionalidad. La obra está llena de simbología. El medallón central presenta el momento del prendimiento, como ya se ha mencionado, obsérvese la cuerda al cuello del cautivo. Las tonalidades moradas representan el momento de la Pasión. En esta línea, la greca que rodea a la imagen asemeja y hace alusión a la corona de espinas, tanto por su forma como por los elementos que la componen.
Referencias bíblicas
Mateo 26, 47-46:
Prendimiento de Jesús. Aún estaba hablando cuando llegó Judas, uno de los doce, y con él una gran multitud con espadas y palos, de parte de los pontífices y de los ancianos del pueblo. El traidor les había dado esta señal: “Al que yo bese, ése es; prendedlo” Y al instante se acercó a Jesús y dijo: “¡Salve, maestro!”, y lo besó. Jesús le dijo: “Amigo, ¡a lo que vienes!”
Entonces, adelantándose, echaron mano a Jesús y lo prendieron. Uno de los que estaban con Jesús sacó la espada, hirió al siervo del pontífice y le cortó una oreja. Pero Jesús le dijo: “Vuelve tu espada a su lugar, que todos los que manejan espada a espada morirán ¿O crees que no puedo pedir a mi Padre, que mandaría ahora mismo más de doce legiones de ángeles? Pero, ¿cómo se cumplirían entonces las Escrituras, según las cuales tiene que suceder así?” Al mismo tiempo, dijo Jesús a la multitud: “¡Habéis venido a prenderme como contra un ladrón, con espadas y palos! Todos los días enseñaba sentado en el templo y no me prendisteis. Pero todo esto ha sucedido para que se cumplan las Escrituras de los profetas”. Entonces todos los discípulos lo abandonaron y huyeron.
Marcos 14, 43-52:
Prendimiento de Jesús. Aún estaba hablando cuando llegó Judas, uno de los doce, y con él una gran multitud con espadas y palos, de parte de los pontífices, los escribas y de los ancianos. El traidor había dado esta señal: “Al que yo bese, ése es; prendedlo y conducidlo bien seguro”. Apenas llegó, se le acercó y dijo: “¡Maestro!”, y le besó. Ellos le echaron mano y lo prendieron.
Pero uno de los presentes sacó la espada, hirió al siervo del pontífice y la cortó la oreja.
Tomando Jesús la palabra, les dijo: “¡Habéis salido a prenderme como contra un ladrón con espadas y palos! ¡Todos los días estaba con vosotros enseñando en el templo y no me prendisteis! ¡Pero es para que se cumplan las Escrituras!”
Todos lo abandonaron y huyeron. Un joven, cubierto sólo con una sábana, seguía a Jesús. Le echaron mano. Pero él, soltando la sábana, se escapó desnudo.
Lucas 22, 47-53:
Prendimiento de Jesús. Estaba diciendo esto, cuando apareció una gran multitud, a la que precedía el llamado Judas, uno de los doce, el cual se acercó a Jesús para besarlo. Jesús le dijo: “Judas, ¿con un beso entregas al Hijo del hombre?” Viendo los que estaban con él lo que iba a ocurrir, le dijeron: “Señor, ¿herimos con la espada?” Uno de ellos hirió al criado del pontífice y le cortó la oreja derecha. Pero Jesús dijo: “¡Basta ya! ¡Dejad!” Y tocando la oreja le curó. Y dijo a los que habían venido en contra de él, a los pontífices y jefes militares del templo y a los ancianos: “Habéis venido como contra un ladrón con espadas y palos. Todos los días estaba con vosotros en el templo y no me habéis echado mano, pero ésta es vuestra hora y el poder de las tinieblas”.
Juan 18, 2-12:
Prendimiento de Jesús. Judas, el que lo iba a entregar, conocía también aquel lugar, porque Jesús se había retirado allí muchas veces con sus discípulos. Judas, pues, tomando la cohorte y los alguaciles de los pontífices y fariseos, fue allí con linternas, antorchas y armas. Y Jesús, que sabía todo lo que iba a sucederle, salió y les dijo: “¿A quién buscáis?” Respondieron: “A Jesús Nazareno”. Jesús les dijo: “Yo soy”. Judas, el que lo entregaba, estaba también con ellos. Y así que les dijo “Yo soy”, retrocedieron y cayeron en tierra. De nuevo les preguntó: “¿A quién buscáis?” Ellos dijeron: “A Jesús Nazareno”. Jesús respondió: “Os dije que yo soy. Si me buscáis a mí, dejad que éstos se vayan”. Para que se cumpliera la palabra que había dicho: “No perdí ninguno de los que me diste”.
Entonces, Simón Pedro, que tenía una espada, la sacó e hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja derecha. El siervo se llamaba Malco. Mas Jesús le dijo a Pedro: “Mete la espada en la vaina; ¿Es que no tengo que beber el cáliz que me da el Padre?”
Jesús ante Anás y Caifás. Negaciones de Pedro. La cohorte, el tribuno y los alguaciles de los judíos prendieron a Jesús, lo ataron y lo llevaron primero a Anás, por ser suegro de Caifás. Este era pontífice aquel año.
Anécdotas y curiosidades
Una curiosidad: ¿Por qué el nombre de Cristo del Rescate?
Se sabe que había un Jesús de Medinaceli en Madrid, pues bien, su verdadero nombre es el de Jesús Cautivo y Rescatado y que lo de Medinaceli hace referencia a la capilla donde está que es la basílica que construyeron los duques de Medinaceli.
En un tiempo confuso de grandes dificultades en la España barroca que es tan interesante, en pleno Siglo de Oro, ocurre una historia que casi todo el mundo desconoce, y es que la imagen del Cristo de Medinaceli, fue cautiva en Mekinez (Marruecos), en manos del Sultán Moulay Ismail (1672-1727) y un día fue rescatada por los padres Trinitarios y al final recibida aquí en España por la corte en Madrid y definitivamente instalada en esta ciudad donde se edificó la Basílica del Cristo de Medinaceli.
Bibliografía:
- Sagrada Biblia.
- Perspectivas de la Semana Santa de Lorca. Munuera Rico, Domingo, Muñoz Clares, Manuel y Sánchez Abadíe, Eduardo. Lorca 2005.
- Diario “La verdad”. Sábado 16.04.2011.
- www.hermanoscapuchinos.org/entrevistas/4/jesus-sanchez-adalid




